También tuve miedo de dañarte, también tuve miedo de destruirte con mis palabras, de no ser suficiente, de estar rota y romperte.
Pero tú, me demostraste que merecía ser amada, que merecía el amor que me brindabas, que era buena y lo que pasaba por mi cabeza solo era un mal momento.
Me hiciste ver que no era difícil de querer, solo era muy pequeña para entender que podía querer bonito.
Permíteme romperme, permíteme reconstruirme, permíteme estar junto a ti, junto a la incertidumbre de tu mente.
Permíteme luchar junto a tus demonios, besarte cada herida, abrazar cada pensamiento y espantar a tus fantasmas.
Permíteme quererte, quererme, querernos.
~Marielen Salazar.
Comentarios
Publicar un comentario