Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de junio, 2022

Orgullo.

Me cuestiono todo el tiempo qué no fue suficiente. Ya había decidido que no quería saber como era con otras personas, porque estabas tú, siempre has sido tú. Tal vez era muy pequeña e inmadura para saberlo, pero cuando se quiere con el corazón no te echas a la huida o no tomas decisiones razonablemente. Y estás tu ahí, obligándome a olvidarte. Pretendiendo que con tu orgullo y sequedad me tendrás más lejos. Pero amor, te aprendí a querer así, cuando tu corazón era tan frío que quemaba. No me obligues a olvidarte, porque lo haces más difícil, lo haces más doloroso, deja que me fluya. Perdón si te llamo y hago preguntas impertinentes, pero es que para mi quedaron muchas cosas sin resolver.  Perdón por insistirle a tu orgullo "que me decuelva a mi chica". Perdón por quererte cuando no lo mereces.   Perdón por extrañarte, cuando para ti soy solo un recuerdo. ~ Marielen Salazar.

Mi hogar: yo.

Con tu llegada a mi vida, dejé de lado muchas cosas que hacia para protegerme, porque te sentías como mi hogar, mi lugar seguro. Dejé de lado mi orgullo y frialdad, para abrir mi corazón y mostrarte lo mucho que quería ser amada. Dejé de lado la evasión a mis emociones y me permití sentir todo aquello que una vez me dijeron que era malo. Dejé de lado los miedos que me habían instaurado desde niña, y decidí pelear a mi manera contra viento y marea para tenerte. Dejé de lado la tristeza que invadía mi vida, porque tus ojos y tus manos me hicieron creer que todo estaba bien si luchaba junto a ti. Dejé de lado todos mis mecanismos de protección, porque me hiciste sentir que de ti no debía protegerme. Pero vida, me lastimaste. Me enseñaste que siempre debemos protegernos, incluso de nuestro hogar. Porque nuestro hogar también puede herirnos de formas que no conocemos. Nuestro hogar también puede rompernos el corazón, así nos haga sentir que no. Desde hoy, soy consciente que no estamos a sal...

Permíteme ser.

También tuve miedo de dañarte, también tuve miedo de destruirte con mis palabras, de no ser suficiente, de estar rota y romperte. Pero tú, me demostraste que merecía ser amada, que merecía el amor que me brindabas, que era buena y lo que pasaba por mi cabeza solo era un mal momento. Me hiciste ver que no era difícil de querer, solo era muy pequeña para entender que podía querer bonito. Permíteme romperme, permíteme reconstruirme, permíteme estar junto a ti, junto a la incertidumbre de tu mente.  Permíteme luchar junto a tus demonios, besarte cada herida, abrazar cada pensamiento y espantar a tus fantasmas. Permíteme quererte, quererme, querernos. ~Marielen Salazar.